Deadman's Questions - La tristezza del diavolo





Esta historia está inspirada en el universo de Jojo's Bizarre Adventure (Jojo No Kimyou Na Bouken) creada por Hirohiko Araki, los personajes pertenecen a su obra. Esta historia funciona como continuación al Spin-Off "Deadman's Questions" para ampliar su universo, espero lo disfruten.




 Esa mañana el sol estaba deslumbrante, tanto que fue lo que le despertó, estaba en una banca dormido como un vagabundo, no recordaba cómo había llegado ahí pero ya estaba algo acostumbrado... Su nombre era Yoshikage Kira, aunque en gran parte ya había dejado de ser ese hombre, Kira ahora era un espíritu, un espectro errante básicamente. Su trabajo aún era desconocido pero de alguna manera siempre era transportado a distintos lugares del mundo cuando se dormía y al despertar un trabajo le esperaba.

¿Qué clase de trabajos podría tener Kira siendo un espectro? Fácil, se había convertido en un asesino a sueldo, uno que asesinaba a quien le encomendaban sin importarle las razones, la razón por la que hacía este trabajo no era por disfrute, más bien era por miedo, si Kira no cumplía con los trabajos que le encomendaban desaparecería de nuestro plano, algo que a él no le gustaba pues prefería ser un alma errante y vagabunda en este mundo que ya conocía antes que desaparecer e ir a lo desconocido.

Kira se levantó de la banca y comenzó a pasear por un parque, las personas no podían verlo pero él sí a ellos, disfrutaba de las vistas esperando a que algo ocurriera, que alguien le diera su misión o su objetivo aunque no podía dejar de sentirse observado, eso lo molestaba pero prefirió disfrutar estos paisajes, nunca había estado en este lugar, no sabía en qué país estaba ni siquiera deduciendo la arquitectura del lugar o a la raza de las personas.

Kira veía el mar en la costa en la que se encontraba, habían personas paseando y niños jugando, el hombre no pudo dejar de ver a una mujer en particular que le pareció hermosa, ella volteó a verlo y por un momento se quedó congelado.

 

-¿Puede verme?- Se preguntó Kira, aunque en el fondo él sabía que ella solo había volteado por casualidad, tal vez ella se sintió observada también.

 

“Escopaestesia” así se le llama a ese sentimiento, cuando sientes que alguien te está observando de manera extrasensorial, tal vez era solo eso, Kira se dió cuenta de que lo mismo le estaba ocurriendo a él, se seguía sintiendo observado y le molestaba, veía a sus alrededores buscando quien lo observaba a él y estuvo un rato molesto por esto hasta que por fin cruzó miradas con algo que no pudo entender bien qué demonios era.

 

-¿Qué es esa cosa?- Kira se preguntó asustado viendo a la cima de una montaña cercana, la figura humanoide que lo observaba desde la cima era extraña, algo que Kira no parecía haber visto antes, Kira pensó que era la misma muerte por la sensación que le transmitió y por un momento pensó que esa figura lo venía a buscar para desaparecerlo del limbo en el que se encontraba.

Kira se petrificó porque había estado trabajando como sicario fantasmal por un buen tiempo para seguir existiendo y no desaparecer, no quería aceptar su desaparición así que comenzó a caminar apresurado en dirección contraria a donde se encontraba esa figura.

 

-Esa cosa me miró, ¿¡Qué demonios era esa cosa!? ¿Me vió? ¿Por qué puede verme? ¿Es un espíritu? Lo ignoraré, me voy de aquí antes de que esa cosa intente hacer algo- Se dijo Kira a sí mismo mientras seguía caminando apresurado por los nervios, aunque sus pensamientos desaparecieron cuando dos personas le hablaron, un anciano de apariencia extraña que iba acompañado de una mujer que vestía igual que él, ambos usaban túnicas similares y collares con símbolos que llamaron la atención de Kira.

 

-¿Pudiste verlo? Entonces tú eres el hombre que estábamos buscando- Dijo el anciano a Kira, la chica estaba algo sorprendida.

-¿Es él? ¿Es un espíritu señor?-

 -Así es, Romina, este hombre de aspecto extraño está muerto-

 

Kira miró sorprendido a la pareja de personas pues podían verlo y hablar con seguridad sobre lo que era, así que habló con ellos buscando respuestas.

 

-¿Quienes son ustedes? ¿Qué hago aquí? ¿Me llamaron para algún trabajo?- Preguntó Kira intentando olvidar a la figura que lo había asustado, el anciano respondió.

-Mi nombre es Al Bano, ella es Romina, solo somos dos personas que queremos ayudar a un alma en pena que ronda por aquí-

 

Kira se interesó en lo que decía el hombre cuando chocó una hoja del periódico en su pierna, él tomó la hoja y se dió cuenta que todo estaba escrito en italiano, Kira se hizo una idea de donde estaba pero no era esa su única duda.

 

-¿Estamos en Italia? Nunca había venido acá... ¿Pueden especificar mejor qué es lo que quieren que haga?- Preguntó Kira ojeando la hoja del periódico aunque no entendía nada de lo que decía, el señor Al Bano le hizo una seña a la chica quien algo avergonzada tomó la palabra.

 

-Bueno... Llevo un tiempo presenciando cosas muy extrañas, hay un hombre... Un hombre de aspecto extraño que he visto muchas veces sufriendo, el señor Al Bano me ha dicho que podría ser un espectro debido a que siempre lo veo morir, no estoy segura si estoy maldita de alguna manera o si ese hombre está sufriendo pero quiero ayudarlo- La chica estaba bastante nerviosa mientras explicaba esto, Kira veía a la chica bastante interesado.

 

-En el templo se ha manifestado multiples veces, está afectando la serenidad de nuestros hermanos y hermanas, nosotros somos espiritistas y es por eso que decidimos tomar cartas en el asunto y pedirle ayuda a otro espíritu que pueda interceder por el hombre maldito- Añadió Al Bano.

 

Kira se interesó en su nuevo trabajo ya estando algo claro con lo que debía hacer pero aún se preocupaba por el humanoide que estaba en la cima de la montaña por lo que decidió preguntar.

 

-¿Y qué rayos es esa cosa? ¿Por qué me observa?- Preguntó Kira.

 

-Es otro espíritu, creemos que es lo que está torturando a la otra alma en pena, es posible que tengas que enfrentarlo para hacer descansar al torturado, deberías tener cuidado, lo que menos queremos es que caigas en ese bucle maldito también. Como espiritistas nos compadecemos de las almas en pena e intentamos entenderlos y ayudarlos- Dijo Al Bano, convenciendo a Kira quien solo suspiró y tomó una cuchilla larga que siempre llevaba consigo.

 

-Les intentaré dar descanso a esos espíritus, acabaré con ellos para que se dirijan al más allá- Kira empezó a caminar hacia la cima de la montaña donde estaba la figura tétrica que no le quitaba la mirada de encima.

 

-Esa cosa no es humana, me dá miedo tener que enfrentarlo, normalmente mato a personas que siguen en el plano de los vivos pero si esa cosa puede verme y el otro hombre también es un espíritu... Esto podría ser muy diferente, aunque claro, esos espiritistas no pueden encargarse, tuvieron que llamarme a mí para ser quien los asesine y los haga descansar en paz- Los pensamientos de Kira asimilaban toda la situación y lo ayudaban a no estar tan asustado y nervioso, después de algo de caminata Kira llegó hasta la cima donde se encontraba el humanoide, su apariencia ahora era más clara, era dorado, sus ojos estaban muertos, todo su cuerpo era muy particular, algo en él se le hizo familiar a Kira pero no sabía de qué, él pensó que era una especie de alien pero sabía que debía ser algo más espectral.

 

-¿Hola? ¿Tú qué demonios eres?- Kira intentó hablarle al ser que no le respondía, parecía muerto pues no se movía, solo lo seguía con la mirada.

-¿No vas a responderme? Eres muy grosero y feo- Kira le apuntó con su cuchilla al ser que seguía sin demostrarle miedo ni nada parecido.

 

Kira estaba nervioso y escuchó algo detrás suyo, al voltearse estaba un hombre de cabello largo y rosado, se veía asustado y estaba acariciando una roca que sostenía.

 

-No te responderá, yo he intentado negociar con él cientos de veces... Tal vez miles o millones- Dijo ese hombre mientras acariciaba la roca que llevaba esculpido un rostro en él, Kira veía confundido al hombre deprimido, entendió que era el alma que estaba siendo torturada, Kira aún no entendía bien la situación pero antes de poder preguntar algo el hombre le hizo otra pregunta.

 

 -¿Qué te parece esta roca? Fue por su culpa que todo esto ocurrió, por alguna razón volví aquí y ver esto me perturbó... No se parece nada a mí- El hombre empezó a reír y llorar, temblaba mientras le enseñaba la roca a Kira, en efecto, la roca tenía un rostro esculpido que Kira no reconoció.

 

-¡Esos imbeciles me descubrieron por culpa de esto! Jajaja, es tan absurdo que me frustra- El hombre lloraba y reía, Kira no entendía bien por qué lo hacía, creía que estaba loco, tal vez por lo que sea que estuviera viviendo, si realmente lo que decían los espiritistas era cierto este hombre había vivido muchas muertes ya, sin entenderlo del todo Kira comprendió su demencia.

 

-¿Sabes cual es tu nombre?- Le preguntó Kira al hombre de cabello largo.

-Sí, puedo recordarlo, estuve toda mi vida intentando ocultarlo pero ya no hace falta, puedes llamarme Diavolo- Le dijo a Kira, sonriendo tristemente como si estuviera recordando algo.

 

-¿Me puedes decir específicamente qué está ocurriendo aquí? ¿Qué rayos es ese ser tan extraño? ¿Por qué ustedes están aquí?- Preguntó Kira intentando entender lo que estaba ocurriendo. El otro hombre dejó de sonreír y soltó la roca al suelo.

 

-Es un Stand, ¿No sabes lo que es un Stand? ¿Como puedes verlo? ¿Será porque también estás muerto? Ya ni me cuestiono por qué funcionan las cosas hace un tiempo, simplemente estoy atrapado aquí condenado a morir eternamente, en cualquier momento moriré de nuevo, no hay forma de cambiarlo- Le dijo Diavolo a Kira totalmente resignado.

 

-¿Un Stand? Siento como si lo conociera pero a la vez no, qué extraño... Pero entiendo que él es quien te mantiene en este bucle ¿No es así? Solo debo matarlo y después matarte a tí para cumplir mi misión y estar en paz- Kira sin muchas preocupaciones caminó hacia el Stand pero Diavolo lo interrumpió.

 

-Imposible, no vas a poder ganarle, es invencible... Además no sabes ni siquiera lo que es un Stand, no vas a poder ganarle- Le explicó Diavolo quien observaba a los alrededores, buscaba qué cosa lo mataría esta vez.

 

-¿Stand? Deja de mencionar esa palabra, no la entiendo y tampoco quiero interesarme, sea lo que sea simplemente es un espíritu, voy a rebanarlo para que todos podamos irnos en paz- Explicó Kira quien caminaba confiado hacia el Stand, aunque intentaba demostrar confianza sabía que debía ir con cuidado para confrontar a esa cosa quien seguía sin quitarle la mirada de encima.

Kira se acercó lo suficiente y le apuntó con la cuchilla al cuello del Stand, no se inmutó, no cambió la expresión de su raro rostro pero sí habló.

 

-No puedes matarme, si intentas cortarme tu ataque se regresará, no estoy interesado en pelear contigo solo estoy aquí para vigilar que Diavolo siga condenado- El Stand hablaba con frialdad, Kira estaba intrigado y nervioso por lo que decía pero de todas maneras lo intentó, cortó el cuello del Stand pero no pudo decapitarlo, de alguna manera la cuchilla salió disparada del cuello del Stand y éste se regeneró como si nada le hubiera cortado.

 

-¿Lo ves? Te lo dije, no intentes enfrentarme, no hay forma de que me mates- Le dijo el Stand a Kira quien veía incrédulo lo que pasaba.

 

-¿Puedes decirme por qué demonios te interesa mantenerlo a él aquí en particular?- Le preguntó Kira al Stand.

 

-Se lo merece, fue una persona terrible en vida, yo solo le estoy dando un castigo merecido- Respondió el Stand.

-¿Se lo merece? ¿Fue una mala persona? A mí eso no me importa, no soy un juez o algo así, solo cumplo con mi trabajo y mi trabajo es hacer que ustedes se dirijan al más allá- Dijo Kira con un rostro tan serio que incluso el Stand movió la cabeza viendo de pies a cabeza al sujeto.

 

-¿Qué hay en el más allá?- Preguntó Diavolo a Kira mientras veía al cielo.

-¿El más allá? No lo sé, paz eterna probablemente o algo así- Dijo Kira sin una respuesta clara.

-¿Y por qué tú no te has ido? ¿No puedes o acaso también fuiste mala persona?- Diavolo se cuestionaba ahora quien era Kira y por qué estaba ahí, a Kira también le sorprendió la pregunta, él tenía una respuesta que no quería decirle a Diavolo, Kira tenía miedo al más allá pues prefería estar en el limbo y seguir existiendo que dejar de existir, algo hipócrita cuando intentaba convencer a Diavolo de hacerlo, fue por eso que no respondió y se quedó en silencio, de cierta manera Diavolo entendió.

 

-Creo que las malas personas merecemos estar aquí, ni vivos ni muertos, solo sufriendo viendo a los demás vivir. Yo sé que fui una mala persona y claro que quiero irme pero él no me dejará ir- Diavolo señaló al Stand con el dedo -Él tampoco es un juez solo es mi verdugo, está aquí para torturarme por lo que le hice, no creo que sea justo pero este es mi infierno y no hay forma de escapar, estuve mucho tiempo intentándolo, enfrentarlo o huir, nada funciona, siempre termino muriendo para despertar y volver a morir-

 

Diavolo partió en llanto y se lanzó al suelo a llorar de la ira, Kira estaba sorprendido, sentía que no era una persona que haría eso normalmente, pudo sentir la frustración de esa alma torturada y escuchó algo desde lo lejos.

Kira giró la cabeza buscando qué producía el sonido, era algo que se acercaba rápidamente pero no lograba verlo hasta que giró la cabeza al cielo, algo estaba cayendo a gran velocidad, Kira se dió cuenta que se dirigía a ellos y supo que era lo que mataría a Diavolo por lo que intentó advertirle.

 

-¡Hey idiota, mira al cielo, algo se acerca, esquivalo!- Él le gritó a Diavolo quien seguía lamentándose en el suelo. Kira se acercó a Diavolo para quitarlo del medio para salvarlo pero sintió una mano tocar su hombro, giró la cabeza y era el Stand quien lo sostenía con mucha fuerza, su rostro seguía serio y firme.

 

-No puedes interferir con el ciclo, este es su destino- Kira se quedó congelado al escuchar al Stand decir eso, Kira lo atacó con su cuchilla, lo apuñaló varias veces pero los cortes se regeneraban, el cuerpo del Stand era invencible. El Stand se hartó y le dió un golpe en el rostro a Kira quien sintió un gran mareo que lo dejó en el suelo.

 

Kira despertó pues había caído desmayado y cuando lo hizo se dió cuenta que el cuerpo de Diavolo había sido atravesado por una puerta de avión que había caído del cielo, su cuerpo había quedado arrodillado, la puerta entró por el hombro derecho y atravesó hasta la cintura, sus ojos estaban en blanco y dejó la boca abierta como si el impacto que lo mató le hubiera causado un gran susto, Kira lo observó con miedo pero el Stand dorado quien seguía observando el cadaver espiritual de Diavolo le habló a Kira para tranquilizarlo.

 

-No sé quién eres pero sí sé quien es él, no sé si tú te mereces estar en este limbo pero él sí, no lo dejaré descansar pues asesinó a cientos de personas, condenó a este país por mucho tiempo, incluso intentó asesinar a su hija y a mis amigos. Seas quien seas, no te metas en esto- La voz del Stand era muy seria y lúgubre, Kira sentía como si fuera la mismísima muerte pero en ese momento su voz se sentía algo humana, como si el Stand solo fuera una de las victimas de Diavolo, probablemente lo era y por eso se lo tomaba tan personal.

El Stand caminó hasta el cuerpo de Diavolo y lo sacó de la puerta del avión, la puerta se había soltado de un vuelo que iba pasando por la zona, fue una coincidencia terrible, bueno, en realidad no era una coincidencia, era el destino de Diavolo morir por ese tipo de cosas tan absurdas, y así había sido ya miles de veces desde hace años.

El Stand se llevó el cuerpo de Diavolo sin despedirse de Kira o siquiera devolverle la mirada, el Stand pareció curar las heridas de Diavolo mientras lo cargaba, Kira estaba en shock por lo visto, él solo se levantó tras perder de vista al Stand y bajó la cima de la montaña donde seguían estando Al Bano y Romina.

 

-No lograste cumplir tu misión ¿Cierto? Lo puedo ver en tu rostro, hombre muerto- Le dijo Al Bano con tristeza a Kira.

-No...- Le respondió Kira a Al Bano, Romina se lamentó.

-¿Ahora qué haremos señor Al Bano?- Romina preguntó preocupada por el alma de Diavolo pero Kira les contó todo.

 

-No sé muy bien qué piensan hacer ustedes con esto, no sé por qué les interesa pero ese tipo era malvado, no merece ir al más allá... O al menos eso me dijo el Stand- Respondió Kira consternado.

 

-¿Fue una mala persona? Me entristece saber eso pero nosotros no somos Dioses para juzgar sus actos en vida, no nos importa, buscamos la paz entre el mundo espiritual y el de los vivos por lo que no nos arrepentimos de darte este trabajo si eso es lo que cuestionas- Le dijo Al Bano a Kira quien se quedó unos segundos en silencio digiriendo todo lo que había ocurrido.

 

 -¿Qué es un Stand?- Preguntó Kira al señor Al Bano, él y Romina se quedaron confundidos.

-¿Cómo no sabes lo que es un Stand? Podías verlo, tú debes tener un Stand o tal vez lo tuviste en tu anterior vida- Kira no entendió bien la respuesta de Al Bano así que insistió

 

-Cuando morí perdí todos mis recuerdos, solo puedo recordar mi nombre, no sé qué es un Stand ni por qué puedo verlo, explícame mejor, necesito saberlo si quiere que cumpla con el trabajo- Le dijo Kira sin estar seguro ni siquiera de lo que preguntaba, Al Bano y Romina le dieron una mirada no muy convencidos a Kira.

 

-Los Stands no son algo que debas mostrar solo por placer, lo siento pero no puedo hacerlo- Dijo Al Bano renuente, Kira se molestó.

-¿Qué te pasa anciano? Te estoy pidiendo que me expliques lo que es para ayudarlos, ¿Como que no puedes mostrarlo?- Kira enojado y confundido le cuestionó a Al Bano quien seguía renuente.

 

-Los Stands son un gran misterio de nuestro universo, son la manifestación del alma, según nuestra creencia no es prudente manifestar mi alma ante otras personas, ¡Es una impureza! Como desnudarte frente a otras personas en la calle- Dijo Al Bano quien defendía sus creencias por sobre el trabajo de Kira, algo que molestaba mucho a Kira pues lo que menos le interesaba ahora era algo como esto.

 

-¡Si no me explicas qué demonios es un Stand rechazaré este trabajo! ¿¡No querían ayudar al sujeto torturado!? ¡Pues si no me explican todo no podré ayudarlo!- Kira gritó, él realmente no quería abandonar su trabajo pues al ser lo único que llenaba su existencia se lo tomaba muy enserio pero tenía razón, necesitaba comprender contra lo que se estaba enfrentando. Romina le dió una mirada a Al Bano quien tras un suspiro terminó aceptando.

Romina cerró los ojos y puso sus manos en posición de oración, Kira la observaba confundido, Al Bano se arregló la manga de su túnica y mostró su Stand, el cual salía de su antebrazo.

 

-Mira esto, este es mi Stand, “Maxophone”, puedo llamar a personas con él- Del brazo de Al Bano salía un cable que conectaba con un teléfono antiguo, Kira observaba sorprendido pues sabía que no era un truco, era una especie de proyección más que un teléfono literalmente unido a su cuerpo.

 

-Los Stands se pueden manifestar en cualquier forma, humanoides, objetos, cosas abstractas, todos tienen sus formas y particularidades especificas, tienen habilidades fuera de la comprensión de las personas que no poseen uno, solo alguien con un alma muy fuerte y gran voluntad puede manifestar uno y ver el de los demás, según nuestras creencias no solemos utilizarlos sino en caso de emergencias pues los Stands son proyecciones desnudas de nuestras almas, se podría decir que son un tabú. También dicen que las personas que pueden manifestarlos se atraen entre sí- Explicó Al Bano a Kira quien seguía intentando comprenderlo, le sonaba muy familiar el concepto que Al Bano le explicaba. ¿Acaso él había sido un usuario Stand en su vida pasada?.

 

-Es una locura, es fascinante que algo así exista- Dijo Kira impresionado, Al Bano guardó su Stand tras dar su explicación pero Kira seguía curioso por lo que le pidió a Romina que le mostrara su Stand a lo que ambos se negaron.

 

-Lo siento, mi Stand es muy peligroso, además es algo inapropiado mostrar tu Stand así como si nada- Dijo Romina sonriendo tímidamente, a Kira se le hizo tierno pero le causó mas dudas.

-¿A qué te refieres con que es muy peligroso?- Preguntó Kira.

-Pues... “Gravitonas” puede destruir cosas solo con tocarlas, es como si borrara lo que decido tocar, lo desaparece de nuestro plano. El señor Al Bano me ha pedido que no lo utilice si no es una emergencia- Esa fue la explicación que Romina le dió a Kira, a él le pareció muy familiar esto, somo si ya lo hubiera visto antes, tal vez en su vida pasada.

 

Romina y Al Bano decidieron resignarse por el momento con el caso del alma errante torturada al ver que Kira no había podido hacer nada así que decidieron marcharse por el momento.

 

-Si te interesa puedes venir con nosotros al templo, después de todo te trajimos aquí por nada, no podemos ofrecerte comida o cosas que los vivos podamos disfrutar pero puedes pasar la noche ahí hablando con nosotros si te interesa, estoy seguro de que podríamos tener una charla interesante. En nuestro templo siempre son bienvenidas las almas de cualquiera- Al Bano le ofreció a Kira de forma cortés algo de compañía en un lugar tranquilo, Kira aceptó pues aunque era un espíritu solía dormir y prefería hacerlo en un lugar tranquilo que no fuera una banca en la calle como un vagabundo.

 

La noche fue tranquila, Kira le preguntó a Al Bano todo lo que pudo sobre los Stands, sentía que esos temas les interesaban, así como Al Bano le preguntó cómo era el mundo de los espíritus y sus reglas.

Después de unas horas todos en el templo se fueron a dormir, Kira seguía despierto vagando por el lugar, por algún impulso extraño visitó la habitación de Romina y la observó dormir por unos minutos mientras pensaba en lo hermosa que era.

Kira sentía que ese día había aprendido muchas cosas, sobre los Stands pero sobre sí mismo también.

Kira tenía pensamientos sobre lo que había vivido ese día, sabía que su anterior vida tuvo que estar relacionada con los Stands, definitivamente tuvo uno, también se cuestionó lo que le dijeron el Stand dorado y Diavolo... Kira había sido una mala persona en vida, él lo sabía en el fondo de su corazón y sentía al ver a Romina que la maldad en su corazón, la impureza en su alma tenía que estar relacionada con la belleza que esa mujer representaba.

Kira se fue a afuera del templo, era un lugar desolado rodeado por arboles, tuvo un impulso de caminar hacia uno de esos arboles y tocarlo, tras poner una mano en el tronco algo se manifestó en él, el árbol explotó, el tronco se destruyó, no en su totalidad pero era algo sorprendente que incluso lo había asustado.

Kira había sentido éxtasis al hacer explotar el árbol, no entendía lo que era pero había sentido eso antes, fuera lo que fuera era su Stand y ahora Kira sabía lo que debía hacer.

 

Al otro día Kira despertó nuevamente por la luz del sol, ya con su mente más clara solo esperó que lo obvio ocurriera. Al Bano y Romina al despertar no encontraron a Kira por ningún lado, supusieron que se había ido de vuelta a donde pertenecía pero no era así, Kira paseaba por la ciudad en busca del Stand y de Diavolo, estuvo horas en eso y pensó que no los encontraría pues no sabía como funcionaba el ciclo en el que estaba atrapado pero no debían estar lejos pues él mismo vió al Stand llevarse a Diavolo caminando.

Kira caminaba y seguía con tranquilidad paseando como si no los estuviera buscando, observaba a las personas trabajar, comiendo, jugar, algo en eso le parecía relajante a aquél hombre muerto.

 

Kira siguió con lo suyo hasta que finalmente los encontró, en la cima de un edificio pudo verlos, no sabía qué pretendían pero sabía que Diavolo volvería a morir, tuvo que subir hasta el techo del edificio escalando por las ventanas haciendo algo de parkour pues los espíritus no podían entrar a lugares o propiedades privadas sin el permiso de los vivos, no había tiempo de conseguir un permiso.

Después de unos minutos logró subir por las escaleras de emergencia y terminó muy cansado, estaba molesto por todo el trabajo que le tomó pero estaba muy determinado a terminar con su trabajo, se podría decir que era algo obsesivo, tomó aire y al subir la mirada vió al Stand devolverle la mirada fría de antes, seguía como antes, solo estaba parado en una esquina de la azotea, observaba desde lejos, Kira solo caminó hacia Diavolo quien estaba al borde de saltar del edificio.

 

-¿Qué haces aquí?- Le preguntó el Stand a Kira quien solo lo ignoró sin responderle, siguió caminando a Diavolo hasta extenderle la mano. El Stand dorado se dió cuenta que pretendía interferir y se le acercó a Kira.

-No puedes interferir, ya te lo dije- Le dijo el Stand quien intentaba detener a Kira aunque a él no le importaba.

 

-Diavolo voltea, dame la mano- Le dijo Kira a Diavolo quien apenas le devolvió la mirada.

-No tiene caso, deberías rendirte- Respondió Diavolo resignado.

-¡Puedo sacarte de aquí, toma mi mano!- Kira gritó mientras el Stand dorado lo sujetaba para detenerlo, aún así Kira logró soltarse pero Diavolo perdió el equilibrio justo en ese momento y cayó del edificio, Kira se asomó y de alguna manera otra mano transparente salió de su cuerpo en dirección a Diavolo.

Por un momento un Stand se manifestó, el Stand de Kira tocó a Diavolo y lo desintegró en una explosión como había hecho con el árbol la noche anterior.

 

-¡Lo hice, lo logré!- Kira se giró a ver al Stand dorado quien veía sorprendido lo que había hecho.

-¿¡Qué demonios hiciste!? No tenías que meterte en esto, no era tu asunto- Le dijo el Stand dorado furioso a Kira pero él ya tenía una respuesta.

-Sí era mi asunto, era mi trabajo y me tomo mi trabajo muy enserio- Kira solo caminó en dirección contraria riendo, el Stand lo observó irse y se desvaneció resignado.

 

En algún otro lugar de Italia se encontraba un hombre de cabello rubio observar el paisaje en una mansión, se sintió algo extraño y habló para sí mismo.

 

-¿Algo interfirió con el bucle? Qué extraño, ahora Diavolo desapareció, quería que sufriera por muchos años más. Qué rabia... Supongo que ya se fue al más allá... ¿Quien era ese hombre misterioso que mató a Diavolo? Supongo que debo olvidarlo... Fue un castigo decente- El hombre de cabello rubio tomó una taza de café y siguió con lo suyo.

Volviendo con Kira, regresaba al templo de los espiritistas, Al Bano lo vió llegar con una sonrisa complacida y supo que había cumplido con su trabajo.

 

-Muchas gracias, sabía que podía dejarlo en tus manos aunque pensé que te rendirías- Le dijo el anciano al espíritu.

-Si dejo de cumplir mis misiones desapareceré y no me interesa hacerlo, quiero seguir en este plano así sea como un espíritu-

-Entiendo, quiero que sepas que nosotros los espiritistas no nos interesamos en el bien o el mal, no nos importa tu pasado o el del hombre que era torturado por ese Stand, así que si sigues en este mundo siempre serás bienvenido a nuestro templo- Le dijo el anciano amablemente a Kira.

Romina quien barría el suelo pudo ver a Kira alejarse y se acercó a despedirse.

 

-¡Adiós señor, muchas gracias por ayudarnos y también a esa pobre alma perdida!- La chica se despedía con las manos saludando, Kira volteó a verla y sonrió, solo siguió caminando hasta desaparecer entre los arboles.





Muchas gracias por leer, es la primera historia que hago pública por lo que se siente algo extraña, aún así no es la primera historia que he creado, espero pronto publicar más y si mis ideas me lo permiten seguir dandole más aventuras a Deadman (Kira), su nueva vida en el más allá puede ser interesante de explorar ¿Qué piensan ustedes? ¿Qué harían si estuvieran entre el mundo de los vivos y los muertos? A mí me parecería algo tranquilo aunque me daría mucha flojera hacer trabajos como Deadman así que probablemente terminaría yendo al más allá.

Creo que debo hablar de Diavolo, después de todo la historia se enfoca en él también. Creo que darle una muerte y sacarlo de su castigo es algo raro, pienso que el castigo que le dió Araki con el ciclo de muertes infinitas debió quedarse intacto pero para esta obra en particular me pregunté qué hubiera pasado si se encontraban Kira y Diavolo en ese limbo, claro que es una total coincidencia muy conveniente que se encontraran pero era algo que debía pasar. Todo esto surgió por una reseña de Deadman's Questions y también por un fanart chistoso en el que se encontraban Deadman y Diavolo.

En fin, muchas gracias por leer.

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